Filtración

Sistemas de Filtración

Los sistemas de filtración tratan el agua pasándola a través de lechos de materiales granulares (p.ej., arena, zeolita, carbon activado etc) que retiran y retienen los contaminantes.

La filtración convencional es una operación de varias etapas. Primero, se agrega un coagulante químico como sales de hierro o de aluminio al agua fuente. Después, se agita la mezcla para inducir la unión de las partículas pequeñas en suspensión para formar grumos más grandes o “flóculos” más fáciles de retirar. Estas masas coaguladas, o “flóculos”, se dejan asentar fuera del agua, para que se lleven consigo muchos contaminantes. Al terminar estos procesos, el agua se pasa a través de filtros de manera que las partículas restantes se adhieran por sí mismas al material de filtro.

La mayoría de los sistemas de filtración usan el “retrolavado” para limpiar el sistema. Esto produce aguas de desecho que se deben manejar adecuadamente y según sus características se pueden reutilizar.